Museo del Ferrocarril

  

 

La antigua estación ferroviaria de Tulancingo se convirtió en bonito museo que nos muestra aquellos tiempos del ferrocarril de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, época que se transformó con este medio de transporte, época importante de nuestra historia que dibujó humo en los paisajes e interrumpió con un silbido la vida cotidiana de México.

Este museo es un testimonio a través del rescate de esta estación, la exposición de artefactos, muebles y objetos usados en las tareas ferrocarrileras que evocan a aquellos que trabajaron en las máquinas de vapor, los empleados y administrativos, los viajeros e incluso a aquellos que participaron en la revolución.

Fue una de las primeras estaciones ferroviarias instaladas en el Estado de Hidalgo con un ferrocarril hacia la ciudad de México.

Exhibe fotografías de la construcción de la estación así como objetos de oficina y contabilidad que se utilizaban en esa época. El recorrido comienza con una muestra de la cronología de las fechas más significativas del origen del ferrocarril en el mundo y en México. Desde fotografías que plasman el tendido de las vías hasta documentos históricos de su construcción en el Edo. de Hidalgo y su llegada a Tulancingo.

 

 

 

Santo "El enmascarado de plata"


 

Rodolfo Guzmán Huerta,nació en Tulancingo, Hidalgo.Es mejor conocido por su nombre de luchador y luego artístico de Santo "El enmascarado de plata" fue un actor que también fue luchador profesional mexicano, esto último es ignorado por los fanáticos de sus películas fuera de México, que lo reconocen como una figura "fantástica".

Es el más famoso de los luchadores en Latinoamérica, y ha sido referido como "una leyenda" del cine de culto. Su carrera en la lucha libre duró casi cuatro décadas, durante las cuales se convirtió en un héroe popular y un símbolo de la justicia para el hombre común ya que su personaje trascendió el ámbito de la lucha libre y se transformó en una especie de superhéroe al logar un manejo muy hábil de su imagen en diversos medios masivos, de modo que se transformó en héroe de historieta con la publicación semanal editada por José G. Cruz, de ahí saltó al cine, donde protagonizó 52 largometrajes de enorme éxito en taquilla no solo en México, sino en gran parte de América Latina, España y algunos lugares tan distantes como Líbano o Turquía.

Tulancingo

La historia del Valle de Tulancingo se remonta al año 645 d.c., donde estableció su trono el Rey Tolteca Cé Acatl Topiltzin Quetzalcoátl, tercero de la Dinastía de Tula. Posteriormente fue ocupada por los Chichimecas, que la sometieron al Señorío de Acolhuacan. En el siglo XVI, los aztecas se adueñaron de la región y en 1525 quedó sometida al dominio Virreinal. A Tulancingo se le adjudican varios significados "el pequeño Tollán", "detrás del Tule" o el "fin de los Tules".

Tulancingo se ubica en un fértil valle de clima benigno, lo que siempre atrajo a los pobladores de la colonia. También se le conocía como el Reino de Antiguos Conquistadores. Don Nicolás Bravo vivió aquí y fundó un periódico y otras empresas; en su honor la ciudad lleva su nombre desde el 17 de abril de 1858.

Hoy en día, Tulancingo tiene como emblema a las enormes antenas parabólicas de la Estación Terrena de Telecomunicaciones Vía Satélite, la única parte del País y con la que integró la Tecnología Satelital. Su construcción en 1968, sirvió de preludio a la activa y atractiva ciudad que está registrando un cambio notable en cuanto a ordenamiento urbano. Ha sido dotada de modernas zonas residenciales y amplias avenidas y camellones, además de instalaciones para la educación y diversión popular.